Conoce a profundidad los beneficios del home office

Conoce a profundidad los beneficios del home office

El llamado home office, o también conocido como teletrabajo, se basa en la flexibilidad de las empresas a la hora de establecer horarios y determinar los espacios de trabajo. Dicho planteamiento ofrece múltiples ventajas a los empleados y cada vez queda más demostrado que favorece el aumento de su productividad.

Ha pasado de ser una modalidad de trabajo minoritaria en las empresas, con solo un 15% de penetración, a ser una modalidad adoptada por casi la mitad de las compañías.

Las nuevas tecnologías permiten estar lejos, pero, a la vez, muy cerca a través de espacios de encuentro virtuales, almacenes de información, archivos y contenidos en la nube, así como disponer de conexiones permanentes que permiten conversaciones instantáneas o la realización de videoconferencias desde cualquier emplazamiento del planeta.

Este intercambio fluido de ideas y comunicaciones de todo tipo a través de las redes permite reservar el trabajo presencial para reuniones y tareas que requieran más calidad y las ventajas del contacto humano. Para las organizaciones, el home office se traduce en menos problemas entre empleados, mayor productividad, la eliminación del absentismo laboral, la reducción de costes de producción y el ahorro en el mantenimiento de infraestructuras innecesarias.

Paralelamente, por parte de los trabajadores, se incrementa la autonomía. Las personas pueden encauzar los flujos de trabajo según el horario que les apetezca o les permita conciliar la vida laboral con el cuidado de la familia, evitando, a la vez, gastos en comidas fuera de casa y costes de desplazamiento en transporte público o vehículo privado. Generalmente, todas estas ventajas repercuten en un aumento de la satisfacción de los empleados y, a largo plazo, en el incremento de su productividad.

Para sacar el máximo provecho de esta dinámica laboral es necesario optimizar los flujos de trabajo y la comunicación, crear pautas de procedimiento y control, así como disponer de la tecnología necesaria. A continuación, un decálogo de los aspectos más relevantes a tener en cuenta.

  1. AUMENTAR LA RESPONSABILIDAD INDIVIDUAL

La libertad de actuación implica, necesariamente, organización y gestión del tiempo, así como la difícil tarea de separar la vida personal de la profesional. Con la modalidad home office, los trabajadores tienen unas metas concretas y claras, además de un reporte constante acerca de las expectativas y plazos de entrega. Trabajar desde casa exige autodisciplina y una rutina de trabajo estipulada, estructurada y persistente, lo que termina significando un rendimiento superior.

  1. FACILITAR LA VALORACIÓN DEL TRABAJO

Ejecutar las tareas asignadas y cubrir ciertas responsabilidades a distancia facilita enormemente la evaluación del trabajo. Focalizar la actividad basándose en los resultados ayuda a tener una visión más objetiva del proceso. Se valora exclusivamente la calidad del trabajo y los resultados conseguidos, más allá de la presencia en el lugar de trabajo y las rutinas productivas.

  1. INCREMENTAR LA CALIDAD DE VIDA

Evitar el estrés del tránsito diario de camino al trabajo significa más calidad de vida para los empleados y colaboradores de las empresas, hecho que acaba propiciando mayor productividad. Uno de los principales inconvenientes para muchos asalariados es el tradicional horario de oficina, que puede impedir llevar a cabo tareas esenciales como ir al banco o acudir al médico.

fuente:  Diario 5 Dias

 


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