La factura electrónica: una herramienta eficaz contra la evasión de impuestos

La evasión de impuestos, una práctica que echa mano de recursos para ocultar bienes o ingresos con el fin de pagar menos impuestos, es uno de los principales problemas de las economías de América Latina.

Un estudio de la Comisión Económica para la América Latina y Caribe (CEPAL), divulgado en septiembre de 2016, muestra que la evasión fiscal representa alrededor de US$ 340 mil millones en 2015, lo que equivale a casi el 7% del producto interno bruto (PIB) regional.

Pero esa práctica ha encontrado un nuevo némesis: la factura electrónica.  Combatir la evasión tributaria no es tarea fácil. Del total de lo que se evade en la región, cerca de US$120 mil millones se escapan del Impuesto sobre el Valor Agregado (IVA), que incide sobre el consumo.

La evasión del IVA es de alrededor de 20% en Argentina, Chile, Colombia, Ecuador y México y casi el 40% en Guatemala y Nicaragua. La evasión de impuestos de las empresas brasileñas alcanza el 25% del monto que el sector privado debería pagar en impuestos en el país.

En poco tiempo la implementación de la factura electrónica ha mostrado su efectividad para combatir la evasión de impuestos.

Se trata de una revolución tecnológica que, en la caso de Brasil, por ejemplo ha permitido al gobierno mejorar la recolección de  información sobre las transacciones económicas, retener impuestos y cruzar datos para fortalecer la fiscalización.

Esta innovación ha permitido al país reducir su tasa de evasión de impuestos de 32% de total del monto debido para los 25%, de acuerdo con el Instituto Brasileño de Planeamiento Tributario (IBPT, en la sigla en portugués). El Instituto estima que en cinco años el país tendrá el menor nivel de evasión fiscal en la región y, en una década, las tasas de evasión del país alcanzarán los mismos niveles de los países desarrollados.  Otro estudio, publicado por Instituto para el Desarrollo de la Venta Minorista, muestra que las facturas electrónicas también contribuyeron para  reducción de la informalidad de 55% del empleo total al 40% en la última década. Son resultados alentadores,  obtenidos como resultado del proyecto PROFISCO, a través del cual el BID apoyó la implementación de la factura electrónica en los estados brasileños.

 

¿Qué es la factura electrónica?

La factura electrónica (NF-e, en su sigla en portugués) es un archivo electrónico que contiene informaciones fiscales de una transacción comercial de venta de mercancías y servicios que antiguamente se elaboraba a través de una factura en papel.

Ahora esta factura es generada electrónicamente y transmitida en tiempo real por la empresa privada a la Secretaria de hacienda estadual. Sin esta factura electrónica no se puede realizar el despacho de la mercancía.

¿Qué problema ha resuelto la factura electrónica?

En Brasil, la autonomía tributaria de los gobiernos subnacionales generaba una balcanización de las administraciones hacendarias estaduales y con ellos se generaba una multiplicidad de rutinas de trabajo, una pesada burocracia, un limitado intercambio de informaciones y una falta de compatibilidad entre los datos económicos y fiscales de los contribuyentes.

Para el gobierno federal dicha dispersión de la información en torno a las acciones de los contribuyentes en distintos territorios dificultaba el control fiscal para identificar estrategias de evasión y otros ilícitos tributarios. Además, en este contexto el costo privado y público del cumplimiento tributario era alto, desincentivando la inversión y la creación de empleos.

Así, entonces, la factura electrónica surgió como una respuesta para atender la determinación constitucional de integrar las administraciones tributarias (entre estados y con el gobierno federal) y para resolver esta problemática.

Una factura, muchos beneficios

El uso efectivo de la NF-e tiene el potencial de:

  • Aumentar la recaudación tributaria y combatir la evasión fiscal.
  • Mejorar el control fiscal en tiempo real y con menor costo administrativo, de la movilización de la carga de mercancías (licitas e ilícitas).
  • Agilizar las transacciones comerciales entre las empresas.
  • Establecer precios de referencia para realizar procedimientos de subasta inversa que generen economías importantes en las compras públicas.
  • Promover la formalización de empresas y sus empleados.
  • Reducir el consumo de papel, con impacto positivo sobre el medio ambiente.

Brasil es el pionero en el uso de la factura electrónica, que se utiliza ya en los 27 estados de la federación y en más de 800 municipios, pero esa herramienta se usa ya con éxito en otros países de la región.

México, Uruguay  y Perú también tienen funcionando ya programas de factura electrónicas El BID está apoyando la implementación de la NF-e en Colombia y Guatemala.

Un futuro prometedor

El uso de tecnologías digitales para hacer los gobiernos más eficientes y efectivos se expandirá en los próximos años porque las administraciones tributarias en nuestra región enfrentan el grande desafío de adaptarse a los procesos de globalización y digitalización del comercio y de las  transacciones entre contribuyentes.

Cada vez más necesitarán de tecnologías, procesos y políticas que permitan a las autoridades tributarias monitorear el creciente número de transacciones en la economía a un costo accesible para detectar y prevenir la evasión de los impuestos y al mismo tiempo mantener la competitividad económica de las empresas y aumentar la satisfacción de los ciudadanos con sus servicios.

La factura electrónica es solo una de las primeras herramientas digitales para hacer de los impuestos verdaderas herramientas para el desarrollo de América Latina y el Caribe.

FUENTE: BID MEJORANDO VIDAS


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