Urgen un marco legal para sanear la profesión de contadores y auditores

El presidente del Instituto de Auditores Internos del Paraguay, Dr. Javier Sosa da Costa, refirió que la falta de un marco legal que regule el ejercicio 

de los contadores y auditores en nuestro país permite que se les siga obligando a ser un medio para el cumplimiento de los “obscuros objetivos” de los clientes. “Resulta inadmisible que para acceder a un trabajo se inste a evadir impuestos, a adulterar ingresos, etc.”, denunció.

De entrada destacó que existe una total carencia de un marco legal apropiado para los tiempos que vivimos, para las actividades desarrolladas por contadores y auditores.

Lamentó que actualmente sigan vigentes leyes que datan inclusive de 1930 y en otros casos normativas de los años 1970, 1972, 1973 y 1974, siendo la más nueva la de 1983.

“Todo el marco legal existente se encuentra obsoleto y facilita lo que está aconteciendo en nuestro país, en el sentido de que al no estar regulado apropiadamente el ejercicio de la profesión, los contadores no se encuentran respaldados apropiadamente”, comentó.

Explicó que esta situación se presta a los “más obscuros intereses”, ya que al no existir un respaldo legal, todos se aprovechan, de alguna manera, de esta situación y aquí no existen excepciones, recalcó, ya que ocurre lo mismo, tanto desde el sector público como del privado.

“La profesión se encuentra muy manoseada por terceros, llámense empresarios, el Estado, no hay excepción. Todos son lo mismo. Estamos en un escenario en que ya resulta insostenible, que para acceder a un trabajo los profesionales sean obligados a adulterar ingresos, a evadir impuestos, etc.”, disparó. Tampoco se puede seguir admitiendo que para seguir registrando un mínimo de ingresos se tenga que llevar dos, tres, o cuatro contabilidades, porque caso contrario el contador no podrá mantener su trabajo, acotó.

Dijo también que los grandes temas denunciados por los diarios, como el caso de lavado de dinero, que involucran a entidades financieras, o los casos de fraudes, vinculan directamente a los contadores, quienes también deberían hacer un “mea culpa”, ya que no pueden seguir manipulando los estados financieros para cumplir con lo que deseos “más obscuros” del cliente empresario.

Ley podrá evitar

A su criterio, todos las irregularidades y los delitos fiscales, adulteraciones de documentos, entre otros, podrían ser evitados o disminuidos si existiera una legislación acorde.

“Muchos profesionales, al no tener el respaldo que ofrece un marco legal, se involucran en hechos de esta naturaleza, porque no tienen otra opción. Ni siquiera se cuenta con una ley de regulación de honorarios y esto hace que se vendan por G. 50.000 o G. 200.000 para que tenga al menos un paupérrimo ingreso”, acotó. Tampoco cuentan con una ley de colegiación, no se tiene ni si siquiera una norma de matriculación, que al mismo tiempo que le obligue le facilitará al contador desarrollar su actividad con probidad, responsabilidad y por sobre todo, que cuando vaya al Palacio de Justicia a rendir cuentas sobre alguna consecuencia de su trabajo sepa de la gran responsabilidad que tiene en su profesión, y a lo que está expuesto a través de su tarea.

fuente  ABCCOLOR

fecha:   mayo/2013